¿Qué nos impide ser felices? 7 pecados

La felicidad es un concepto ampliamente tratado por filósofos y poetas. No obstante, durante los últimos años, a los psicólogos, sociólogos y empresarios les ha interesado estudiar la felicidad en el entorno laboral, con el fin de relacionar su desarrollo con el compromiso y la productividad.

 

Citas sobre la felicidad

“No hay un camino a la felicidad: la felicidad es el camino.” Buda Gautama

“Si estás deprimido, estás viviendo en el pasado. Si estás ansioso, estás viviendo en el futuro. Si estás en paz, estas viviendo el presente”. Lao Tzu (601 a. C - 531 a. C.)

“El secreto de la felicidad no se encuentra en la búsqueda de más, sino en el desarrollo de la capacidad para disfrutar de menos”. Sócrates (470 a. C. - 399 a. C)

“El hombre que hace que todo lo que lleve a la felicidad dependa de él mismo, ya no de los demás, ha adoptado el mejor plan para vivir feliz”. Platón  (427 a.C. - 347 a. C.)

“La felicidad depende de nosotros mismos”. Aristóteles (384 a.C. - 322 a.C.)

 “La felicidad; más que un deseo, alegría o elección, es un deber”. Immanuel Kant (1724-1804)

“Es el sentimiento de que el poder crece, de que una resistencia ha sido superada”. Friedrich Nietzsche (1844-1900)

“He aprendido a buscar mi felicidad limitando mis deseos en vez de satisfacerlos”. John Stuart Mill (1806 -1873)

“De todas las formas de precaución, la cautela en el amor es tal vez la más mortal de la verdadera felicidad”. Bertrand Russell (1872 - 1970)

“La felicidad es como una mariposa, cuanto más la persigues, más te eludirá. Pero si vuelves tu atención a otras cosas, vendrá y suavemente se posará en tu hombro”. Henry David Thoreau (1817 - 1862)

“Felicidad es la vida dedicada a ocupaciones para las cuales cada hombre tiene singular vocación”. José Ortega y Gasset (1883 - 1955)

“Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace”. Jean Paul Sartre (1905-1980)

 

El Dr. Martin Seligman, fundador de la Psicología Positiva, dice que hay 3 caminos para obtener la felicidad.

  • La vida placentera.  Consiste en buscar todos los placeres que puedas y emociones positivas que puedas experimentar.  Por ejemplo, comer, dormir, diversiones, relaciones de intimidad, viajar, fiestas, diversión, etc.). El recuerdo y anticipación o visualización de los placeres amplifican la emociones positivas. El inconveniente de esta vía es la rapidez con lo que las personas nos habituamos a lo bueno, por lo que las emociones positivas van disminuyendo.
  • La vida del compromiso. Te permite lograr la consecución del mayor número de experiencias positivas posibles a través de nuestros tus valores, fortalezas y talentos internos. Previamente hemos de identificar dichas fortalezas personales y encaminar nuestras acciones hacia unos objetivos previamente marcados. Una vez detectado todo aquello que se nos da bien y nos gusta, se trataría de ponerlo en práctica en trabajos o actividades de manera que nos proporcionen un gran bienestar. En este punto es muy importante el concepto de ‘fluir‘, la concentración en una actividad que te absorbe de tal manera que pierdes la noción del tiempo
  • La vida significativa.  Consiste en dotar de significado a nuestra vida. Orientar las fortalezas personales hacia una causa mayor, hacia algo que nos trascienda. Por ejemplo, participar en una ONG, en asociaciones comunitarias, deportivas, culturales, etc. En otras palabras, poner nuestras capacidades al servicio de los demás de manera altruista. Este tipo de actividades aumenta la satisfacción personal y el sentimiento de felicidad.

Pienso en mi, y me vienen los ejemplos: la vida placentera en una comida con los amigos, la vida del compromiso en una buena interpretación al cello de una obra especialmente dificil, o en un gran partida de ajedrez, donde pongo en juego mis fortalezas y la vida significativa colaborando en la organización y gestión de SENIOR TALENT. Cada uno tendrá sus propios ejemplos.

Las tres vías son complementarias y no son excluyentes entre sí.

Pero, ¿qué nos impide ser felices?

Rajagopal Raghunathan, ha reflexionado sobre este tema elaborando los 7 pecados capitales de la felicidad.

Que serían a grandes rasgos los siguientes:

1. Devaluar la felicidad. Esto significa no darle prioridad a la felicidad en nuestras vidas. Las tres primeras cosas en la lista de deseos de la gente son el dinero, la fama y las relaciones interpersonales. Las dos primeras son extrínsecas, ni siquiera dependen de uno mismo. Las personas en un punto siempre aplazamos las decisiones que nos harían felices para después.

2. Buscar la superioridad mata la felicidad. Muy común en nuestra sociedad consumista y de competencia. Perseguir la superioridad a la larga afecta nuestros niveles de felicidad. Cuando lo hacemos, entre otras cosas, nos alejamos de los demás pues empezamos a competir contra ellos, nos hacemos egocéntricos y nos hacemos materialistas.  Cosas que básicamente, nos roban la alegría del corazón.

3. La necesidad de ser amado Ser demasiado necesitado.  No hay nada más importante para la felicidad que tener relaciones sanas. Las personas con muchas carencias emocionales no logran hacer vínculos positivos con los otros y carecen de confianza en sí mismas, lo que es un equilibrio fundamental, para ser feliz. Ser feliz es solo responsabilidad tuya y gracias a tu arduo trabajo; esto es precisamente lo que te hace dichoso: que tú lo has logrado

4. Sobre control. Ser sobrecontrolador quiere decir que no tienes confianza en la vida, sentimiento básico para ser feliz. La necesidad de estar al tanto de todos los detalles y resultados en nuestras vidas y a veces en las vidas de los otros que nos rodean es un pecado capital. Nos muestra una falta de confianza tanto en el otro como en mi mismo que te hace infeliz.

5. Desconfiar, desconfiar, desconfiar… Formamos parte la vida, la familia, la sociedad, el universo. Cuando desconfiamos nos autoexcluimos de las relaciones con nuestro entorno estamos por fuera de ese tejido y somos muy infelices. Además impedimos que la sociedad alcance un nivel de mayor implicación y honestidad,

6. Desconfiar de los resultados. (distrusting life). La vida puede depararnos muchas sorpresas, pero es nuestra actitud ante ellas lo que marca la diferencia. Los investigadores denominan la capacidad para superar los contratiempos “resilencia“, y ésta es una cualidad importante de las personas felices. Es por eso que no confiar en la vida en un pecado capital de la felicidad.

7. Ignorar la fuente interna. Una conexión fuerte y plena con nuestro entorno nos hace más fuertes, mejores y más luminosos. La Consciencia plena es un estado en el que tu atención no está distraída por nada distinto de lo que está pasando justo ahora. El Mindfulness nos ayuda a conseguirlo. Como decía la cita de más arriba: “Si estás deprimido, estás viviendo en el pasado. Si estás ansioso, estás viviendo en el futuro. Si estás en paz, estas viviendo el presente”. Lao Tzu (601 a. C – 531 a. C.).

A todos estos ” 7 pecados capitales de la felicidad” se contraponen 7 hábitos saludables que nos ayudan a conseguirla, pero eso ya lo tratamos en otro post.

En un post anterior trate la formación en inteligencia emocional.

Si quieres saber como te puedo ayudar en este tema ponte en contacto conmigo.

Saludos

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