La fiesta del SMI

El salario mínimo interprofesional, SMI,  ha subido un 4%. ¿De qué manera nos afecta?.

La ministra Fatima Bañez está on-fire. En Septiembre nos anunció que había llegado la primavera del empleo, más tarde garantizó a los autónomos españoles  más derechos y protección (aún más si cabe) con la Ley 6/2017 de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo. Ahora, en un alarde de eficiencia y buenhacer ministerial ha subido el Salario Mínimo Interprofesional un 4%. Los sindicatos no caben en sí de gozo.

Alegrémonos españoles, con este gigantesco paso, hemos adelantado a Bostwana y Letonia y que no se  descuide Perú que le estamos soplando la oreja.

¿Pero en qué nos afecta?

Bueno, lo primero que hay que decir es que hasta el año 2004, el Salario Mínimo Interprofesional, se utilizaba tanto como referencia de salarios como para la concesión de ayudas, subsidios y becas. Este segundo factor se ha visto seriamente limitado al crear el gobierno (que son muy listos, aunque no lo parezca) el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples IPREM, que se utiliza únicamente para la determinación de las ayudas publicas. El IPREM su publica anualmente en la Ley de Presupuestos. Así se puede subir el SMI con consecuencias limitadas y mantener congelado el IPREM, como efectivamente lo ha estado desde 2010 a 2016 en 532,51€. En Junio de 2017 subió a 537,84€.

Lo que si que repercute es en la subida de las cuotas mínimas de cotización y por lo tanto, ¡oh sorpresa!, en las cuotas de autónomo. La subida del SMI en 2016 supuso un incremento en  un 8%. ¿Qué hemos de esperar tras un incremento del 4%?. Hay que tener en cuenta que 8 de cada 10 autónomos cotizan por la base mínima y les afectaría este incremento. No pasa nada, son minucias. Ya sabemos que los autónomos españoles son más duros y resistentes que los 300 de las Termópilas.

Si tenemos en cuenta que el salario medio de los autónomos en España es de 751€, según las estadísticas de la Agencia Tributaria del IRPF de 2014, eso indica que muchos emprendedores o trabajadores que prestan servicios eventuales, no alcanzarán el SMI. Por lo tanto, según lo dicho en un post anterior estos trabajadores, no estarían obligados a darse de alta en autónomos, aunque si de rendir cuentas fiscales. Una invitación a no darse de alta/darse de baja de la situación de autónomos. ¿Qué pasará? No hay de que preocuparse, solamente es un colectivo de 3,2 millones de autónomos, el 17% de la población activa.

Pero seamos positivos. Si estabas cobrando 765,7€ te alegrará saber (o no) que ahora te pagaran 825,6€.

Según la ministra de Empleo, afectaría al 3,5% de los afiliados a la Seguridad Social, o lo que es lo mismo a 533.378 asalariados. No es poca cosa, o sí, si vemos la Encuesta anual de Estructura Salarial.

 

Según este cuadro, el 12,62% de la población activa tiene un salario inferior al SMI, y si lo desagregamos por genero: el 18,19% mujeres y en cambio el 7,36% hombres. Vergonya, cavallers, vergonya!.

Los jóvenes, extranjeros y personas con baja cualificación son las que componen en mayor proporción este colectivo. Por sectores: hostelería y actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento.

No obstante el salario medio en España en 2015 era de 23106,30€. La Carta Social Europea, recomienda que el salario mínimo sea equivalente al menos al 60% del salario medio. Eso da una cifra de 13863,78€ anuales o 990,27€ en 14 pagas. Todavía estamos bastante por debajo.

La  Encuesta Anual de Estructura Salarial es un buen documento para constatar las desigualdades existentes en relación a genero, edad, zona geográfica y sector de actividad.

Pero el verdadero Salario Mínimo Interprofesional es cero euros, el percibido en una situación de empleo, que aprovecho para decir que en España fue de un vergonzante 17,1%, casi 10 puntos por encima de la media europea.

 

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