La primavera del empleo y demás patrañas

El desempleo en España es uno de los principales motivos de preocupación de nuestra sociedad. La pasada semana se publicaron los datos de desempleo correspondientes al mes de Agosto de 2017. Son realmente demoledores y nos obligan a pensar que no se estan haciendo las cosas correctamente.

El paro registrado en las oficinas de lo servicios públicos de empleo sube en agosto en 46.400 personas y se destruyen 179.485 puestos de trabajo. Se trata del peor agosto desde 2008 en términos de afiliación y desde 2011 en términos de paro . De este modo, el número de parados registrados se sitúa en 3.382.324 y el de afiliados en 18.309.844, según los datos publicados este lunes por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

No debería sorprendernos. Agosto no suele ser un buen mes para el empleo y este año no ha sido una excepción. Muchos sectores como la industria,  la construcción o la educación, interrumpen su actividad durante este mes y eso se deja sentir de manera notable en el mercado laboral. Además, terminan también muchos contratos vinculados a la campaña estival.

La temporalidad y la precariedad laboral son la norma en las contrataciones. Especialmente mal lo tienen los trabajadores mayores de 55 años. Ser un trabajador senior en España es verse excluido del mercado laboral. Es interesante el informe de UGT al respecto.

Parece que la primavera del empleo, de la que hablaba la ministra Fatima Bañez, no acaba de llegar. Uno se pregunta qué es lo que lleva a los políticos a hacer estas declaraciones tan alejadas de la realidad.

Con esta situación de alto desempleo resulta difícil entender titulares como estos: Menos recursos para ayudar a los parados: el gasto por políticas de desempleo cae un 38% desde 2010. del periódico digital “El Mundo”.

El debilitamiento del sistema de cobertura no tiene explicación, tanto respecto a las prestaciones por desempleo (más de un millón de desempleados no reciben ninguna prestación) como a las acciones dirigidas a la orientación laboral como proceso de ayuda y acompañamiento en el desarrollo de competencias personales, sociales y laborales, que permiten situar a la persona en una posición favorable ante el empleo y posibilitan el acceso y mantenimiento de un puesto de trabajo. Estas acciones individualizadas se muestran más eficaces que los talleres de empleo, de los que reniegan los usuarios por estándares y repetitivos.

 

Pero cual es el futuro qué nos aguarda y que hemos de hacer al respecto.

El informe de “El Foro de Davos” (Enero, 2016) , ya predijo el inicio de la cuarta revolución industrial causada por los avances en los campos de inteligencia artificial y aprendizaje de las máquinas, robotica, impresión 3D, nanotecnología genetica y biotecnología y su interrelación multiplicadora.

 

Por otra parte la Unión Europea dice los siguiente en el documento:

EUROPA 2020 Una estrategia para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador

Los últimos dos años han dejado a millones de personas sin empleo. Han generado una deuda que representará una carga durante muchos años y han ejercido nuevas presiones sobre nuestra cohesión social. También han puesto de relieve algunas verdades fundamentales sobre los desafíos a que se enfrenta la economía europea.

Debido a la evolución demográfica, nuestra población activa está a punto de reducirse: solo dos tercios de nuestra población en edad laboral trabaja, en comparación con más del 70% en Estados Unidos y Japón, y los niveles de empleo de mujeres y trabajadores mayores son particularmente bajos. Los jóvenes se han visto afectados por la crisis, con una tasa de desempleo superior al 21%. Existe un gran riesgo de que personas alejadas del mercado laboral o con débiles vínculos con el mismo los pierdan definitivamente.

La estrategia 2020, sucesora de la estrategia de Lisboa, se desarrolló con la crisis económica en plena marcha, siendo lanzada en 2010. Su objetivo principal es salir fortalecidos de la crisis. 

Esta nueva estrategia apunta a combinar éxito económico con inclusión social y responsabilidad ambiental para estimular el crecimiento, el empleo y la competitividad, mientras se enfrenta a retos tan importantes como el cambio climático o el demográfico. 

Con este fin, la Comisión propone los siguientes objetivos principales de la UE:
      - El 75% de la población de entre 20 y 64 años debería estar empleada.
      - El 3% del PIB de la UE debería ser invertido en I+D
      - Debería alcanzarse el objetivo 20/20/20 en materia de clima y energía (Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en un 20%, ahorrar el 20% del consumo de energía mediante una mayor eficiencia energética y promover las energías renovables hasta el 20%).
      - El porcentaje de abandono escolar debería ser inferior al 10 % y al menos el 40 % de la generación más joven debería tener estudios superiores completos.
      - El riesgo de pobreza debería amenazar a 20 millones de personas menos

En octubre de 2015, el Consejo adoptó orientaciones revisadas que se concentran principalmente en el mercado laboral:
      • impulsar la demanda de mano de obra (creación de empleo; fiscalidad laboral; fijación de salarios);
      • mejorar la oferta de trabajo, las cualificaciones y las competencias (cualificaciones y competencias relevantes; inversiones necesarias; lucha contra las debilidades estructurales de los sistemas de educación y formación; reducción de los obstáculos al empleo, en particular para los grupos desfavorecidos);
      • mejorar el funcionamiento de los mercados de trabajo («principios de flexiguridad» para reducir la segmentación del mercado de trabajo; participación de los interlocutores sociales; refuerzo de las políticas activas del mercado de trabajo; mejora de los servicios públicos de empleo; movilidad de los trabajadores);
      • garantizar la equidad, combatir la pobreza y promover la igualdad de oportunidades (modernización de los sistemas de protección social, atención sanitaria y asistencia de larga duración; principios de «inclusión activa»; políticas sociales específicas para prevenir el abandono escolar y la exclusión social).

A nivel más doméstico,  como Director de un Taller T’avalem Joves, permitidme que os presente el Programa Taller T’Avalem Joves inscrito dentro del Plan integral de formación y empleo para jóvenes 2016-2020.

Este programa va dirigido a jóvenes menor de 30 años en situación de desempleo inscritos en el Fichero del Sistema Nacional de Garantía Juvenil.

El objetivo de esta actuación es que las personas jóvenes adquieran las capacidades necesarias para buscar empleo, desarrollarlo adecuadamente y mantenerlo.

  • Talleres de habilidades básicas y transversales en los que trabajarán las capacidades básicas para aprender a desempeñarse con eficacia en el puesto de trabajo.
  • Talleres para la obtención de la certificación en competencias clave: lengua castellana, matemáticas, inglés, competencias digitales, que son necesarias para acceder a algunos Certificados de profesionalidad.

Todas las actuaciones de formación tienen como objetivo dotar a las personas de conocimientos y cualificaciones demandadas por el mercado de trabajo para que tengan más posibilidades de incorporarse a dicho mercado.

Para ello cada joven pasará por una entrevista-diagnóstico realizada por un/a orientador/a personal de asistencia que le derivará a un itinerario diseñado especialmente para su perfil.

La orientación vocacional personalizada es el enfoque que se revela más eficaz, y me da pie para un próximo post.

SALUDOS

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2 comentarios sobre “La primavera del empleo y demás patrañas

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